Transcripción del Agente Especial del FBI J.S., sobreviviente de los ataques del 11 de septiembre

Llamé a mi esposa y no estaba en casa. Ella estaba manejando, estaba caminando de regreso después de dejar a mi hijo en la escuela en el Bronx ese día.

Así que le dejé un mensaje. Y el único mensaje que le dejé, y del cual todavía como que hace bromas hoy día, es, “Oye, soy yo. Algo sucedió”.

Sabía que lo vería en las noticias, ¿sabes? “¿Y puedes sacarme mis botas? Asegúrate que estén afuera y que estén listas porque pueda que pase y las recoja hoy en algún momento”.

Eso fue todo, ¿sabes? No dije, “Te amo”. No dije nada porque no sabía qué estaba sucediendo. Sólo planeaba ir ahí y quedarme afuera del perímetro, y realmente no estaba pensando que iba a estar en peligro.

Ahora estoy parado más o menos debajo de. . . En 5 World Trade Center hay como—como un cielo raso, básicamente un pequeño techo encima de la entrada. Y yo estaba parado justo afuera.

Así que al escuchar este rugido, estoy volteando hacia todos lados porque no sé de dónde proviene. Y veo que la gente comienza a correr. Así que al principio me volteé hacia el lado opuesto del World Trade Center para observar a toda esa gente y averiguar qué estaban haciendo.

Y entonces me doy cuenta de lo que está sucediendo. Me doy la vuelta. Veo que la Torre Sur comienza a colapsarse. En un instante pasó de ser un bello y asoleado día, aún estando ahí parado viendo las torres arder, a un silencio y una oscuridad totales. Estaba tan oscuro y tan silencioso que no sabía si estaba rodeado por el edificio y tal vez atrapado en un lugar pequeño ahí mismo.

Y cuando prendí mi linterna, di la vuelta llamando a la gente, porque, como dije, la gente salía por esa puerta hacía apenas unos segundos antes. La gente vio la luz. Oí algunas voces. Así que básicamente le dije a la gente, “Oigan, vengan hacia la luz, vengan hacia mí, vengan hacia mí”.

Y lo hicieron. Básicamente nos agarramos de las manos y caminamos hacia la calle Church y atravesamos la calle Church, que ya no parecía una calle. Había escombros por todos lados.

Estábamos tratando de decidir si deberíamos permanecer ahí en vista de todos los escombros que estaban cayendo, o si debíamos tratar de correr hacia la calle Church, ¿sabes? Y básicamente estábamos ahí parados y oímos el rugido de la Torre Norte al colapsarse. Así que estoy aún más cerca de la Torre Norte de lo que había estado de la Torre Sur la primera vez. Y me acuerdo cómo sucedió.

Y ahora lo que estoy pensando ahora es, “Mi esposa me va a matar, ¿sabes? Va a saber que logré salir la primera vez y volvía a entrar”. Así que me levanté y atravesé el carril de la calle Vessey que va hacia el oeste, perdón, hacia el este, y salté entre dos carros estacionados, como por donde está el motor, pensando que ése era el lugar más seguro en ese momento.

El edificio se derrumbó y fue—yo estaba esperando a que me cayera encima uno de esos enormes pedazos y que básicamente me matara. Sabía que iba a morir y me sentía muy calmado al respecto. Y simplemente me di cuenta de que ése probablemente iba a ser el final. Así que fue algo increíble ver que estaba en un lugar que realmente no sufrió tanto daño.

Y cincuenta yardas de un lado o del otro y pudo haber sido una situación completamente diferente para mí, ¿sabes?