Transcripción de los comentarios del Director Comey

Hola, mi nombre es Jim Comey. Soy el Director del FBI.

Gracias por visitar este sitio web.

Hemos observado una tendencia creciente entre los grupos extremistas violentos de intentar reclutar adolescentes, especialmente a través del Internet. Atraídos a mensajes falsos acerca de poder o gloria, jóvenes vulnerables pueden convertirse en títeres usados para ayudar a diseminar un mensaje de odio. Pueden ser alentados a cometer crímenes o a viajar al extranjero para pelear o hasta instarlos a infligir terror en sus propias comunidades y sus propios hogares.

Creamos este sitio web para hablar acerca del extremismo violento: qué es, a quién impacta y cómo reconocerlo si tú o alguien a quien amas está siendo reclutado.

Todos tenemos un papel que desempeñar en la lucha contra el extremismo violento.

En el FBI, nuestro trabajo es investigar crímenes y detener a terroristas antes de que les hagan daño a personas inocentes. Tu trabajo es educarte a pensar críticamente y a estar consciente de lo que sucede a tu alrededor.

Somos muy afortunados de vivir en este gran país con todas sus libertades: libertad de creencias y de asociación, libertad de expresión, la habilidad de protestar pacíficamente para abordar querellas y hasta el derecho de tener y expresar opiniones que otros pudieran encontrar ofensivas.

Muchísima gente alrededor del mundo carece de esta libertad. Nunca debemos darla por sentada.

Nuestra libertad no le da derecho a la gente a cometer actos violentos en nombre de sus creencias políticas, religiosas o ideológicas. Eso no es libertad.

Los grupos extremistas violentos mencionados en este sitio web representan puntos de vista radicalizados. Y eso es un punto importante. Cuando a gente inocente se le asocia incorrectamente con el extremismo violento, pueden convertirse en víctimas del acoso o de crímenes de odio porque la gente cree erróneamente que son parte de algo malo. Como estadounidenses no podemos permitir que ese tipo de intolerancia eche raíces en nuestras comunidades.

La fortaleza de este país es su diversidad. Es cada uno de nosotros, sin importar nuestros antecedentes individuales, o experiencias, o perspectivas o creencias religiosas. Todos juntos somos este gran país. Por eso los aliento a que traten de ser inclusivos y que den la bienvenida a todas las personas con todas sus diferencias, que construyan un ambiente de apoyo en sus escuelas y sus vecindarios.

Las mejores armas contra los extremistas violentos y sus esfuerzos para reclutar son darle poder a la gente joven como tú y a las comunidades que dan la bienvenida y que apoyan a todas las personas, especialmente a las más vulnerables.

Forma parte de la solución. No seas un títere.

Gracias.